Wisib

Vida Sencilla.

Consejos de George Gurdjieff

Leía una lista de 82 consejos que (supuestamente) George Gurdjieff dio a su hija. De esos 82, he seleccionado, los que para mí, son los más relevantes y que todos deberíamos llevar a cabo. No son fáciles.

 

  1. Termina siempre lo que comenzaste.
  2. Haz lo que estás haciendo, lo mejor posible.
  3. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
  4. Ordena lo que has desordenado.
  5. No mientas ni robes.
  6. No desees ser imitado.
  7. No ocupes demasiado espacio.
  8. No te apropies de nada ni de nadie.
  9. Come y duerme lo estrictamente necesario.
  10. No hables de tus problemas personales.
  11. No emitas críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
  12. Sé puntual.
  13. Habla sólo lo necesario.
  14. Nunca amenaces.
  15. Realiza tus promesas.
  16. Admite cuando te superen.
  17. No te alabes ni te insultes.
  18. No te quejes.
  19. Nunca contradigas, sólo calla.
  20. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
  21. No defiendas tus ideas antiguas sólo por haber sido tú quien las dijo.
  22. No conserves objetos inútiles.
  23. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo, di sólo sus cualidades.
  24. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
  25. No trates de ser todo para tu pareja.
  26. Obtén para repartir.

Mad Men Quote

Sé hábil, sé sencillo, sé tú.

—Roger Sterling

Limpiar tu correo

Así como ya (casi) nadie escribe cartas, ya (casi) nadie escribe correos electrónicos personales, más que en el trabajo. Esto significa, que la mayoría de los correos que llegan a nuestro buzón, son de suscripciones o de publicidad. Una pregunta: ¿Cuántos correos te interesan de esos? ¿Cuántos de esos correos lees?

Encontré un servicio excelente que permite darte de baja de todas las suscripciones que tienes y que realmente no te interesan, tal vez porque te suscribieron automáticamente cuando te diste de alta en algún servicio, tal vez porque antes sí te interesaba pero ya no, o por cualquier otro motivo. El servicio se llama Unroll me.

 

Para utilizarlo, sólo debes…

  • Iniciar sesión en su sitio (http://unroll.me) con tu cuenta de correo.
  • Concederles permiso para que su aplicación pueda acceder a tu cuenta.
  • Seleccionar los servicios de los cuales te quieres dar de baja una vez que te aparezcan en pantalla.

 

¿No sabes si desuscribirte de una lista de correos o no?

Sólo cuestionate lo siguiente:

Correos de notificaciones: ¿Realmente necesito que me estén notificando por correo cada que hay un movimiento en Facebook, Twitter, o cualquier otro servicio?

En una suscripción diaria: ¿He leído por lo menos un correo en la última semana?

En una suscripción semana: ¿He leído por lo menos uno de esos correos en el mes?

En una suscripción mensual: ¿Me es de utilidad o relevante su contenido?

 

Una vez que te des de baja de los servicios que hayas seleccionado, recomiendo hacer una búsqueda en tu correo con el nombre del servicio del que te diste de baja para ver cuántos correos almacenados tienes de ese servicio. Ya que lo hagas, seleccionas todos los mensajes, y los eliminas.

Reduce las pantallas en tu vida

Me pongo a pensar acerca del hecho de estar rodeados de pantallas. Cuando no estamos en el celular, estamos frente a una computadora, leyendo en el iPad o viendo televisión. Me atrevo a afirmar que la mayor parte de nuestras horas despiertos, nuestra vista está dirigida a una pantalla, y no me consta, y tampoco lo sé con certeza, pero presiento que eso no es bueno para la vista, ni para la salud en general, ya que la mayoría de las pantallas con las que interactuamos cada hora, son retroiluminadas.

Sería imposible vivir sin pantallaas, sin embargo, se me ocurren ciertos cambios para poder eliminar las pantallas en muchas actividades que hacemos en nuestro día, cambios que empezaré a aplicar desde el día de hoy.

 

-Crear playlists.

Así evitaremos estar eligiendo canción por canción cada vez que escuchamos música.

-Ir al baño sin el celular.

Podemos regresar al viejo hábito de meter un libro o una revista al baño. Si nunca te ha gustado leer en esos momentos, puedes usarlos simplemente para meditar. En mi caso también aprovecho ese tiempo para limpiar y ordenar mi cartera. =)

-Comprarnos un despertador de buró. 

Evitar que nuestra alarma sea el celular, así evitaremos que lo primero que veamos, justo cuando nuestros ojos apenas se abren, sea el celular.

-Leer libros.

Dejar el iPad para otros fines, incluso el Kindle, aunque la versión tradicional de éste no tiene pantalla con luz de fondo, por lo que realmente se lee sobre una superficie opaca que intenta simular el papel, sin embargo, de preferencia, elijamos el papel. Lo mismo con las revistas.

-Utilizar nuevamente el teléfono fijo.

A veces estamos en nuestra casa u oficina y por la pereza de no pararnos o estirarnos, tomamos el celular y marcamos desde ahí.

-Notas a la vieja escuela. 

Personalmente estoy muy acostumbrado a utilizar notas en Evernote, sin embargo, hay mucha información que realmente no importa que esté sincronizada o que no voy a utilizar muchas veces más. Comenzaré a anotar cosas a la vieja a la escuela y compraré una tradicional Moleskine. Incluso hay una versión de Evernote :)

-Mapas mentales con papel.

Es lo más práctico. Existen muchos programas muy buenos como MindManager o Mind Master, sin embargo, lo más rápido y versátil, es la hoja reciclada y una pluma.

-Llama en lugar de mensajear.

Hay veces que las pláticas son largas que serían mucho prácticas si las hiciéramos con una llamada.

-Evita el zapping.

Si realmente no hay nada interesante en la televisión,¿qué necesidad de estar ahí sentado? Lo mismo pasa con los teléfonos, a veces nomás lo abrimos a ver qué nueva actualización hay, sin tener realmente nada qué hacer ahí. No sé si esto tenga nombre, pero le llamaría tapping.

 

Seguramente hay mil cosas más que podemos hacer para reducir el uso de pantallas en el día, sin embargo, estas son las que se me ocurrieron ahorita y que no requieren mayor esfuerzo.

Dong Nguyen, Flappy Bird y la vida simple

Flappy Bird

Desde ayer estuve esperando para poder escribir este post. Estuve esperando a que sucediera lo que Dong Nguyen (creador de Flappy Bird) había anunciado: que se retirara el juego de la App Store y de la Play Store. Bueno, al parecer ya la bajó del App Store, por lo que, para mí, es suficiente y no se trató de solo una estrategia para promover las descargas.

El minimalista

No se necesita conocer a fondo a Dong Nguyen para darse cuenta que él es un minimalista puro. Lo vemos en su creación: los gráficos más simples que puedan existir, sólo un movimiento para jugarlo. No hay opciones de configuración, ni música molesta que no aporte nada al juego. Lo vemos en el sitio de su estudio .Gears Studio que no cuenta siquiera con un menú: sólo enlaces a sus juegos, su twitter, una pequeña descripción del estudio y un correo de contacto.

“Basura del amo, manjar del marrano”

Para la mayoría es incomprensible como alguien que estaba teniendo sus 10 minutos de fama, alguien que acababa de lograr lo que tal vez sea el mayor éxito comercial en toda su vida, se eche para atrás. Yo no puedo más que respetarlo y admirarlo.

Dong, vietnamita, pudiera lograr decenas, tal vez cientos de miles dólares diarios con su juego (Candy Crush gana hasta 850 mil usd al día). Si no quisiera meterse en problemas, podría vender el juego en unos cuantos millones y olvidarse de todo, pero no, Dong Nguyen, tiene claro qué es lo que quiere para él: una vida simple.

Tanto le ha afectado Flappy Bird en su vida, que siendo su “producto estrella”, ni siquiera aparece en la página de su estudio. Ya no quiere que lo molesten, ya logró tener éxito, y es suficiente.

Claro, y gran parte de las personas que tienen como prioridad en su vida, el dinero, lo atacan llamándolo estúpido o mendigando para que les regale el juego.

Es increíble (y muy triste) que para muchos sea desesperante el ver cómo alguien desprecia el éxito (de fama y monetario) que muchos quisieran llegar a tener en su vida, y que nunca lograrán alcanzar. Sin embargo, también es increíble (y da mucha alegría) ver cómo hay personas para las que el dinero no es lo más importante y sí lo es la tranquilidad en su vida.

Own less, live more

Les recomiendo la siguiente lectura acerca de una pareja que construyó su casa para que fuera práctica y funcional:

http://nyti.ms/19OZaye

Pensó

Pensó que una casa más grande iba a hacerle feliz ¡pero no fue así!

Pensó que un carro de lujo le llevaría a la felicidad ¡pero lo perdió!

Pensó que un trabajo con un mejor salario le haría feliz ¡pero no ocurrió!

Pensó que una pareja guapa y adinerada sería su felicidad ¡pero no funcionó!

Pensó que la felicidad estaba fuera de su persona.

Elad Blog: Who Cares If It’s Been Tried Before?

Les recomiendo el siguiente post. Esto va para esas veces que no nos atrevemos a hacer las cosas porque alguien más ya está haciendo lo mismo.

Elad Blog: Who Cares If It’s Been Tried Before?.

Regla de oro

Nunca, nunca, nunca, por ningún motivo, procrastines.

La nueva ventana de Johari

Se me ocurrió crear una nueva versión de la ventana de Johari. Este es el resultado.

The-New-Johari-Window

Esas veces que te sientes egoísta

A veces actuamos por complacer a las demás personas. No me refiero a la típica aprobación social/banal que muchas personas quieren, y para la que terminan comprando una u otra cosa para obtenerla. Me refiero a cosas realmente importantes, por ejemplo, nuestra familia. Un ejemplo claro de esto son aquellas personas que se quedan solteras y que son quienes terminan cuidando a sus padres en la vejez, quedándose solos al final de sus vidas.

Aunque seguramente hay quienes nacen para ayudar a los demás, no creo que sea bueno sacrificar la felicidad propia por la felicidad de alguien más, así sean nuestros padres o nuestros hijos. Pero no nos confundamos: no hablo de no querer apoyar a los demás o de no realizar pequeños sacrificios por el bienestar de las personas que nos quieren, sino de sacrificar toda la vida por los demás, por miedo a que si no lo hacemos, nos sintamos que estamos siendo egoístas.

Nunca me he encontrado en una situación tan fuerte como la del ejemplo, sin embargo sí he limitado varias decisiones que me gustaría tomar por miedo a que vayan a pensar que soy un egoísta. Es más, hace poco me sentía así hasta que me di cuenta que ni estoy haciendo lo que quiero pero tampoco es como que ayude mucho a las personas que pienso.

Se me ocurre preguntarnos lo siguiente para clarificar este tipo de situaciones:

  • ¿Estamos haciendo lo que queremos?
  • La persona que creemos nos necesita, ¿realmente necesita de nuestra ayuda?
  • Si creemos que estamos ayudando, ¿realmente lo estamos haciendo o es más lo que estorbamos?
  • ¿La podemos ayudar en nuestra situación actual?
  • ¿Qué otras opciones de ayuda tenemos?
  • ¿Hay manera de ayudar y a la vez hacernos cargo de nuestra vida con nuestras decisiones?
  • ¿Qué es lo peor que puede pasar si nos comportamos “egoístas”?

La verdad es que la vida es muy corta como para no tomar acciones por nuestra voluntad y no por miedo, claro que si esas decisiones incluyen el ayudar a los demás porque es tu convicción, pues qué mejor, pero sólo así, y que sea ayuda necesaria y de verdad.

Hay mejores formas de perder el tiempo que Facebook

En mi blog personal conté que he eliminado mi cuenta en Facebook y explico el porqué. Si quieres leer el post, da click abajo.

He eliminado mi cuenta en Facebook « JESÚS CUEVAS PEÑA.

 

Procrastinación: Ese maldito vicio

En realidad este post se iba a llamar “Esa puta enfermedad llamada Procrastinación”, pero dije que iba a hacer un esfuerzo por no decir groserías, así que cambié “enfermedad” por “vicio” :)

Para mí, el peor de los vicios es la procrastinación. Esa maldita costumbre de aplazar todo, realmente te puede llevar a un punto en el que  se atasca tu vida. Si a la procrastinación la tratamos como enfermedad, creo que clasificaría como contagiosa, porque esto también es de hábitos, y los hábitos se van adquiriendo de diferentes formas, siendo nuestras personas cercanas, una de estas formas.

La procrastinación se nota en cosas mínimas: no guardar las cosas inmediatamente después de usarlas, dejar las tareas para el último momento, no tender la cama justo después de levantarte, guardar enlaces en Instapaper para leer después, o dejar de actualizar tu blog por mucho tiempo.

Procrastinar también es dejar las cosas a medias para poner tu atención en otras actividades, lo malo de esto es que, casi siempre, interrumpimos lo que estamos haciendo por cosas de menor importancia, por ejemplo: responder en Whatsapp, en FB, publicar algún “gran tweet” o poner una canción.

Personalmente tengo muchísimas ideas de proyectos que me gustaría llevar a cabo, y lo peor, para muchos de ellos sí tengo el tiempo y los medios para hacerlo, pero los dejo para después. Con esto, no quiero decir que cada idea que se le ocurra a uno, debe de realizarse, para nada, pero sí es necesario activarse justo después de generar una idea para hacerla realidad y que no se quede sólo en eso.

Procrastinación y miedo.

De esto no estoy seguro, pero a veces siento que la procrastinación es una consecuencia de miedos e inseguridades que tenemos personalmente. Es decir, arrastramos nuestros pendientes hasta el momento en el que no podemos escapar de ellos por temor a llevarlos a cabo.

La procrastinación y sus consecuencias.

Las consecuencias de diferir masivamente todo lo que se nos ocurre o todas nuestras responsabilidades, pueden ser miles y casi todas dañinas:

  • Cuando la casa está sucia y desordenada no es más que por procrastinación.
  • Estamos gordos por procrastinación.
  • La mayor parte del estrés es causado por la procrastinación.
  • Puede haber despidos por procrastinación.
  • Pérdida de calidad en lo que hacemos por procrastinación.
  • Empeorar la salud por procrastinación.

¿Qué hacer?

Todavía no tengo la cura a esto, sin embargo, algo que siento me ha ayudado a mejorar es:

  • Haz una lista con todos los pendientes que puedes hacer ahorita: acomodar algo, llamarle a alguien, etc.
  • Haz una lista con todos los pendientes que puedes hacer en la semana: ir con el médico, llevar a arreglar algo, etc.
  • Haz una lista con todos los proyectos que tienes a largo plazo y empieza sólo uno.

Además, algo que estoy aplicando últimamente y todos los días, es el realizar todas las pequeñas tareas en el momento. Para esto, el GTD, tiene un buen principio: si la tarea la puedes hacer en 2 minutos o menos, realízala en el momento.

Depuración psicológica: dejar de pensar tonterías que nos dañan

De todas las 6 depuraciones que propongo, esta es la más complicada. Son muchos años de estar mal acostumbrados a estar pensando tonterías casi todo el día. Muchas veces es más que un hábito: es nuestra forma de vida.

Cambiar la forma en la que pensamos es un proceso que puede requerir no sólo de tus ganas, sino de tiempo y hasta de ayuda psicológica.

Qué hacer

Para no complicarnos, a mí algo que me ha ayudado mucho es lo siguiente:

Hay un libro que se llama Los 4 acuerdos, de Miguel Ruiz, que recomiendo mucho, pero del cual rescato 2, y los pongo en importancia para mí:

-No supongas.

Son incontables las horas que desperdiciamos al día en esto. Nos preguntamos qué pasará, nos preguntamos por qué pasará sin buscar la respuesta o sin poderla encontrar. Nos torturamos con conclusiones vagas y erróneas. Sirve mucho no suponer por qué una persona actúa de tal o cual manera. Sirve mucho no suponer qué es lo que pasará cuando tú hagas algo. Sirve mucho no suponer los sentimientos de las demás personas. Sirve mucho no suponer nada. Nunca. Quítate ese estrés.

-No te tomes nada personalmente.

Cuando alguien te ofenda, no te lo tomes personal. Cuando alguien te haga menos, tampoco te lo tomes personal. Cada persona tiene sus problemas y traumas y los externa de diferente forma. Sí, ya sé que no es justo que quieran desahogar frustraciones con uno, pero lo importante es estar consciente de que tú no eres la razón. Que los demás tienen razones propias que los obliga a actuar así.

Hasta ahí respecto al libro. Aparte, yo agrego dos:

-Cuida la forma en que hablas de ti mismo, ante ti y ante los demás.

Esto es sumamente difícil. Por ejemplo, aunque he mejorado, a mí no se me quita la costumbre de decirme “qué pendejo” cada vez que me equivoco. Si uno no se respeta con sus propias palabras, ¿Cómo esperemos que los demás lo hagan? Hay que esforzarnos por tener ideas buenas acerca de nosotros mismos.

-No hables de los demás.

Hay una frase de quien ignoro su autoría, pero que dice:

“Los grandes hombres hablan sobre ideas, los hombres promedio hablan sobre cosas, y los hombres pequeños hablan sobre… otros hombres.” 

Cambiemos esto. Con mis amigos nos la pasamos “tirándonos mierda” entre todos, y la verdad es divertido hacerlo, pero habla de lo mal que estamos en muchas cosas. Afortunadamente es algo que he notado que todos hemos mejorado y cada vez hablamos más de proyectos que se nos ocurren o que queremos hacer. Este cambio te ayuda a enfocarte más en ti mismo, que es lo que siempre te hará mejor persona.

La farsa de que debemos ser diferentes

En los últimos años (o décadas) se ha venido sobrexplotando la idea de que debemos ser diferentes. Debemos ser líderes y no seguidores, no borregos, porque de esta manera no trascenderás. Sin embargo se crea un problema: ahora todos quieren ser líderes y nadie quiere ser seguidor.

¿Qué es o que sucede? Que se crea un estrés por querer ser diferentes. Queremos sentirnos super creativos, refutamos la idea de que imitamos, y hasta negamos copiar o seguir a nuestros ídolos, como si fuera un delito.

Desde libros como Juan Salvador Gaviota, hasta publicidades que te señalan que el no ser diferente estar mal, han provocado que muchas personas se sientan mal por tener una vida “típica”. Error.

Lo paradójico.

A la vez que la gente se siente diferente,  cuando se habla de modas, pocos son los que reconocen estar fuera de ellas, supongo para no sentirse rechazado o marginado. O sea, queremos ser diferentes y aceptados.

Es tan paradójico como el hecho de que en este momento es moda ser hipster.

Por otro lado, respecto al liderazgo, ¿Se puede ser líder sin ser diferente? ¿Se puede ser diferente sin ser líder? ¿Hay algo malo en no ser líder? ¿Hay algo malo en no ser diferente? Sí, sí, no y no.

¿Y si no quiero ser diferente?

Cada quien debería elegir acorde a su educación y a su naturaleza. Hay personas a las que no se nos da ser tan diferentes, hay personas a las que no se nos da ser iguales a los demás. Habemos muchas otras personas que somos mixtas: somos muy diferentes en muchos aspectos y “muy iguales” en muchos otros. Y  ninguno está mal.

En mi vida sólo aspiro a tener una familia con mucho amor: una esposa que me dure hasta la vejez, unos hijos a quien amar y que nos amen, y unos perros cariñosos a quienes cuidar. Aspiro a tener una casa grande, buenos carros y divertidas vacaciones con mi familia. Y no pido más. Como ven, una familia típica y estereotipada.

¿Querer una vida típica y no querer ser diferente quiere decir que eres una persona mediocre o conformista? Para nada. Cada quien puede enfocar sus esfuerzos en mejorar su vida de diferentes formas. Te puedes poner metas, puedes esfrozarte en convivir más con tus amigos, en hacerte mejor en tus hobbies, en fin, enfocar tus esfuerzos en eso que disfrutas y quitarte el estrés de querer hacer algo diferente.

¿Para qué querríamos ser diferentes?

Porque nos han vendido la idea de que sólo así seremos exitosos y felices. No niego que muchas veces el ser alguien diferente sea rentable en muchos aspectos (aunque muchas veces también puede ser muy improductivo), lo que tampoco tiene nada de malo, el problema es cuando se convierte en una obsesión o cuando dejas de ser tú.

También es cierto que todas las personas que han sido importantes en definir la historia de la  humanidad, han sido sobresalientes, sin embargo, aunque es tentadora la idea de querer que las futuras generaciones sepan que estuvimos en este planeta, también creo que en el fondo no es más que orgullo, un orgullo muy necio que queremos que trascienda nuestra vida.